Nos hemos puesto apensar alguna vez porque a pesar de tantas buenas cosas que nos rodean, tantos bellos articulos que leemos, tantos libros, buenos consejos, etc., etc., aun seguimos con los mismos problemas de base a resolver?
Porque aun no cambiamos a la forma en que nos gustaria ser?
Que o quien nos lo impide?
Sera la costumbre?
La sociedad?
Los amigos?
La pareja?
El trabajo?
Los hijos?
La edad?
El tiempo?
Esta es una buena lista de cosas que podemos evocar a la hora de responder el porque principal.
Esta es una buena lista de justificaciones
Tal vez sea una lista de las mas obvias justificaciones que nos ponemos para no realizar aquello o lo otro, inclusive en estos tiempos en donde el presente es lo mas importante, donde el estres de pensar en el pasado o la incertidumbre de lo que nos depara el futuro comienza a pasar de moda para darle lugar al maravilloso momento presente, aun seguimos por inercia actuando de la misma vieja forma conformista de nuestros hábito, aquellos que nos mantenían en el mismo sitio, y, paradojicamente, volamos con la imaginacion hacia mundos en donde somos felices y evolucionados, maravillosas manifestaciones de aquello que venimos soñando hace mucho tiempo....
Bueno, pero que son en realidad las justificaciones?
Creo que en los temas que nos atañen en este blog seria apropiado decir que es toda aquella forma de convencernos a nosotros mismos y también a los demás, de que lo que hacemos o dejamos de hacer tiene un fundamento o razón especifica, sea esta valida o no.
Solemos aferrarnos a esta herramienta para quedarnos tranquilos con la decisión que tomamos y así poder continuar con lo que estábamos haciendo aun cuando reconocimos que nos hacia mal, y no sentirnos culpables al respecto.
Generalmente las mas comunes se expresan como: "si pero lo que pasa es que..."; "esto es porque..."; "viste que este tipo de cosas son así, entonces..."; y un largo etc. Creo que cada uno tendrá sus propias frases para justificar lo que hace.
En que se diferencia una acción o actitud no justificada?
En que en realidad si estamos ciertamente convencidos de lo que hacemos no necesitamos utilizar esta herramienta, ya que no estamos en ningún juicio y no tenemos que darle explicaciones a nadie sobre nada de eso, ya que a nadie interesa (o debería interesar) lo que elegimos como bueno para nuestra vida o para nuestro carácter, ya que estamos haciendo uso de nuestro libre albedrío para elegir lo que consideramos correcto.
Por lo tanto no deberíamos justificar nuestros actos, ni hacia adentro ni para con los demás.
Pero si debemos actuar y pensar correctamente, con moral, siendo in-ofensivos, respetando a los demás. De esta forma nos aseguramos de que nadie venga a pedirnos justas explicaciones sobre porque les faltamos el respeto o pasar por situaciones incomodas por pisotear el terreno de otro.
Es importante vernos con claridad al espejo.
Para esto hace falta objetividad y mucho coraje. pero otro ingrediente importante es no tener sentimientos de culpa para con lo que hacemos.
Es sencillo: si tenemos sentimiento de culpa real debe ser porque hicimos algo de lo que no nos gusta mucho. Aun así, si cometimos un error para con alguien o para con nosotros mismos, tampoco hemos de sentirnos culpables, ya que es así como aprendemos. Podríamos hacerlo también por "las buenas", pero todos coincidimos en que cuando lo hacemos por el lado incomodo, no nos olvidamos facilmente de ello.
Pero la culpa en si misma es una señal de que no nos aceptamos tal cual somos. Porque tenemos que entender y comprender hasta que se haga parte de nosotros, que somos seres aprendiendo y evolucionando, y eso esta bien, esta bien que cometamos errores y aprendamos de ellos.
Lo que no esta bien es que seamos concientes de nuestros errores, nos enfrentemos a una situación en la cual solemos cometerlos, lo hagamos, y luego lo jsutifiquemos diciendo que "bueno soy así y que le voy a hacer" o "no puedo cambiar esto, es que siempre fui así, que los demás se acostumbren"
Los "demás" podemos acostumbrarnos a un carácter fuerte (pero no invasor e irrespetuoso), podemos acostumbrarnos a un carácter muy emocional y poco racional que suele actuar por impulso y luego reflexionar lo que hizo y enmendar las cosas si fuera necesario. Pero no tenemos porque acostumbrarnos a los caracteres que "se llevan el mundo por delante sin importar nada, ni aquellos que manipulan por el simple placer de que los otros hagan lo que quieren, y dejo abierto aquí para lo que cada uno se le ocurra luego.
Todos los casos anteriores, si los cuestionamos, tiene su justificacion para hacer lo que hacen y ser como son.
Pero, esto les da derecho a faltar el respeto? Que hay con aquellos que también están creciendo pero lo que tienen que aprender es la otra cara de la moneda, es decir, a librarse de personas así?
Fromm decía que podía separar a las personas en dominantes y dominadas, es un tanto exagerada la distinción, pero si podríamos decir que cada uno tiene su "talón de Aquiles" para lidiar con el y fortalecerlo. De hecho parte de nuestro talón es el miedo a ser de verdad, ya que una parte de nosotros estaría pensando que nos convertiríamos en parias de la sociedad, que no tendríamos lugar ni seriamos respetados, por el contrario seriamos señalados como "raros" y eso, para muchos, es suficiente para quedarse cómodamente donde esta, y que las cosas sigan su curso, de esta forma se aseguran una "felicidad" realmente carisima.
Todo esto es correcto y natural, y no hay que avergonzarse ni por una cosa ni por la otra. Tanto en un caso como en el otro siempre se puede decir "no mas", a partir de hoy voy a ser diferente.
Tampoco hemos de jusitificarnos por querer cambiar, ya que cuando lo hacemos, las personas mas cercanas suelen increparnos por dejar de hacer, pensar o decir lo que antes hacíamos juntos, pero si son nuestros amigos de verdad entenderán nuestra nueva postura, reconociendo el bienestar en nosotros. Si no lo hacen......
Lo mas importante es tener claro nosotros mismos lo que somos y lo que nos impide dentro nuestro que seamos nosotros mismos. ya que no hay nada fuera de nosotros que lo impida de verdad, el único y verdadero "enemigo" vive con nosotros todo el tiempo, es cuestión nuestra hacer las pases y poner cada cosa en su correcto lugar.
Perdonarnos es el primer paso para poder perdonar a los otros, pero si no tenemos claro el porque hemos de perdonarnos, dificilmente logremos la objetividad necesaria para poder ser, para poder vernos con compasión teniendo claro que crecer es equivocarse y aprender y que toda oportunidad en la vida es buena para lograrlo, y que cada paso que damos lo hacemos en la dirección correcta, aunque ahora lo veamos como incorrecta, ya que es un paso experienciado que nos deja una lección. tal vez la aprendamos ahora, rápidamente y sin dolor, tal vez la entendamos mas adelante, tal vez lastimemos personas en el camino, tal vez nos lastimen a nosotros; pero todo es bueno, todo es en pos de crecer un poco mas.
No hace falta darle tanta trascendencia a los errores cometidos, castigandonos eternamente por ellos, mas bien es verlos, enfrentarlos, solucionarlos y disculparnos si fuera el caso, sabiendo que no somos perfectos y que estamos bien intencionados en nuestro desarrollo.
Ya hemos tenido el suficiente tiempo para ver que si las cosas fueran tan fáciles como leer o escuchar solamente, ya habríamos manifestado todo lo que somos y no tendríamos que seguir buscando la armonía en cosas externas a nosotros mismos, y podríamos vivir en paz con lo que nos rodea.
Meditenlo un momento y dejen su comentario o experiencia para enriquecer los puntos de vista de un mismo tema
Aqui trataremos los temas relacionados a nuestro ego. Muchos de ellos no son de nuestro agrado, pero la mejor manera de salir de lo que nos incomoda es enfrentando, poniendo nombre, haciendonos conciente de lo que nos mantiene atrapados en la rueda del ego. Todo esto con la idea de agregar conocimientos que nos induzcan al encuentro con nuestro verdadero yo. A hacer practica cotidiana el "poder del ahora" y poner la capacidad de nuestro Yo Superior al servicio de nuestra evolución.
lunes, 5 de septiembre de 2011
domingo, 5 de junio de 2011
Atrapados en la mente, entrevista a Eckhart Tolle
La mente humana tiene un elemento muy grande de disfunción, casi de locura, basta ver la historia del siglo XX. Pero creo que estamos ante un cambio de conciencia.
¿Por qué?
Recibo a diario cientos de cartas y correos de gente de todo el mundo que está experimentando esa transformación. Cuando se alcance un número crítico, veremos un cambio global.
¿Y en qué consiste ese cambio individual que será global?
En tomar conciencia de que dentro de la mente hay una voz que constantemente habla: es el diálogo interior.
Ruido...
Dicen los psicólogos que el 98% de los pensamientos cotidianos son repeticiones de pensamientos antiguos. La mayoría de la gente se ha identificado con esa voz, cree que ella es la voz.
¿Y qué somos?
El sentido de lo que soy, del yo, deriva de los pensamientos, de esa voz que me cuenta mi historia personal y las cosas con las que me identifico. Pero más allá de este yo superficial hay un yo más profundo con el que hemos perdido el contacto.
¿No somos un conjunto de vivencias y sentimientos?
Nos identificamos con el pasado y nos proyectamos en el futuro. Nuestra mente busca la realización en el momento próximo: dentro de una hora, un mes o cinco años. Vivimos tratando de llegar al momento siguiente, y eso se ha convertido en un patrón mental que nos hace vivir en un estado perpetuo de insatisfacción, porque no realizamos lo más importante que hay en la vida, que es el momento presente.
¿Cómo cambiar ese patrón mental?
El primer paso es tomar conciencia de que hay una voz en mi mente que es en realidad un antiguo pensamiento que se repite. El segundo paso es hacerse más consciente de nuestra relación con el momento presente; es decir, preguntarse muchas veces al día cuál es mi relación con el momento presente: ¿trato ese momento como si fuera mi amigo o mi enemigo?
Entiendo.
O estamos en una situación de oposición al momento presente (no me gusta donde estoy, esto no debería pasar, no me gusta lo que haces...), o simplemente lo utilizamos para llegar al momento próximo en el que me gustaría estar.
Así la vida se pierde. ¿Qué hacemos?
Siendo consciente, tengo el poder de elegir transformar el presente en un amigo. La vida y el momento presente son lo mismo, no aceptarlo es estar contra la vida.
Pero hay trabajos que terminar, proyectos...
No estoy hablando de tiempo de reloj sino de tiempo psicológico. La mente es una herramienta útil: tengo ese proyecto y le dedico un tiempo de reloj con presencia. La disfunción es proyectarse mentalmente en el futuro, pensar que quieres acabar mientras estás en ello, eso es el estrés. Le daré algunos consejos: empiece por sentir la vida dentro de su cuerpo.
¿Cómo?
Cierre los ojos y pregúntese cómo puede saber si su mano todavía está ahí; entonces la atención va de la cabeza - donde normalmente reside- a la mano: sentirá una cierta vitalidad en ella. Esa energía, ese calor, puede sentirlo en el resto del cuerpo. Sentir el cuerpo puede ser un ancla para el momento presente. Basta un minuto, pero hay que hacerlo varias veces al día.
¿Sentir la vida más allá de los pensamientos?
Exacto, cada vez que lo haces estás presente. Otro consejo es tomar conciencia de las percepciones sensoriales. Si quiere entrar en el momento presente, ancle parte de la atención en el cuerpo y el resto en percibir lo que le rodea. La compulsión de nombrar lo que vemos y enjuiciar desaparece.
En el hacer nos perdemos.
Porque el ruido mental nos controla. Otra práctica es hacer las cosas cotidianas con consciencia, cosas que hasta ahora eran un medio para llegar a un fin. Sienta el agua fría cuando se lava las manos.
No pensar, percibir.
Así es, introducir poco a poco presencia en la vida, darle calidad. El momento presente no es lo que sucede sino tu consciencia. Debemos introducir esa dimensión en nuestra vida y durante un tiempo la vieja consciencia vendrá y nos perderemos en ella, pero volveremos a despertarnos.
¿Y las emociones?
Son una reacción del cuerpo a los pensamientos. Si la mente me dice que una situación es mala o desagradable, el cuerpo lo acepta como realidad y tengo emociones negativas. Transformamos casi toda nuestra vida en algo problemático.
El sufrimiento se acumula...
Los pensamientos crean emociones, emociones que a su vez refuerzan viejos dolores emocionales. Pero si estás presente, el cuerpo dolor, como yo lo llamo, no puede utilizar tus pensamientos. Sabes que sientes frustración o rabia, pero no te identificas con ello.
¿Cómo romper la distancia con los otros?
Por medio de los pensamientos yo me interpreto a mí mismo, me nombro mi vida como buena o mala, defino mi existencia por medio de palabras. Yo me lo hago a mí mismo y lo hago con las otras personas, ésa es la separación que cada persona siente: la pantalla mental que surge cuando lo único que tienes son tus pensamientos.
El yo y el conmigo
"No puedo seguir viviendo conmigo. Ese pensamiento se repetía en mi mente una y otra vez. Entonces, de repente, me di cuenta de que era un pensamiento muy peculiar: ¿soy uno o dos? Si no puedo vivir conmigo, debe de haber dos yoes: el yo y el conmigo con el que ya no puedo vivir. Quizá, pensé, sólo uno de los dos sea real". Así comenzó su transformación, que alcanzó gran lucidez. Abandonó su puesto de investigador en la Universidad de Cambridge y se dedicó a dar seminarios por el mundo.
¿Por qué?
Recibo a diario cientos de cartas y correos de gente de todo el mundo que está experimentando esa transformación. Cuando se alcance un número crítico, veremos un cambio global.
¿Y en qué consiste ese cambio individual que será global?
En tomar conciencia de que dentro de la mente hay una voz que constantemente habla: es el diálogo interior.
Ruido...
Dicen los psicólogos que el 98% de los pensamientos cotidianos son repeticiones de pensamientos antiguos. La mayoría de la gente se ha identificado con esa voz, cree que ella es la voz.
¿Y qué somos?
El sentido de lo que soy, del yo, deriva de los pensamientos, de esa voz que me cuenta mi historia personal y las cosas con las que me identifico. Pero más allá de este yo superficial hay un yo más profundo con el que hemos perdido el contacto.
¿No somos un conjunto de vivencias y sentimientos?
Nos identificamos con el pasado y nos proyectamos en el futuro. Nuestra mente busca la realización en el momento próximo: dentro de una hora, un mes o cinco años. Vivimos tratando de llegar al momento siguiente, y eso se ha convertido en un patrón mental que nos hace vivir en un estado perpetuo de insatisfacción, porque no realizamos lo más importante que hay en la vida, que es el momento presente.
¿Cómo cambiar ese patrón mental?
El primer paso es tomar conciencia de que hay una voz en mi mente que es en realidad un antiguo pensamiento que se repite. El segundo paso es hacerse más consciente de nuestra relación con el momento presente; es decir, preguntarse muchas veces al día cuál es mi relación con el momento presente: ¿trato ese momento como si fuera mi amigo o mi enemigo?
Entiendo.
O estamos en una situación de oposición al momento presente (no me gusta donde estoy, esto no debería pasar, no me gusta lo que haces...), o simplemente lo utilizamos para llegar al momento próximo en el que me gustaría estar.
Así la vida se pierde. ¿Qué hacemos?
Siendo consciente, tengo el poder de elegir transformar el presente en un amigo. La vida y el momento presente son lo mismo, no aceptarlo es estar contra la vida.
Pero hay trabajos que terminar, proyectos...
No estoy hablando de tiempo de reloj sino de tiempo psicológico. La mente es una herramienta útil: tengo ese proyecto y le dedico un tiempo de reloj con presencia. La disfunción es proyectarse mentalmente en el futuro, pensar que quieres acabar mientras estás en ello, eso es el estrés. Le daré algunos consejos: empiece por sentir la vida dentro de su cuerpo.
¿Cómo?
Cierre los ojos y pregúntese cómo puede saber si su mano todavía está ahí; entonces la atención va de la cabeza - donde normalmente reside- a la mano: sentirá una cierta vitalidad en ella. Esa energía, ese calor, puede sentirlo en el resto del cuerpo. Sentir el cuerpo puede ser un ancla para el momento presente. Basta un minuto, pero hay que hacerlo varias veces al día.
¿Sentir la vida más allá de los pensamientos?
Exacto, cada vez que lo haces estás presente. Otro consejo es tomar conciencia de las percepciones sensoriales. Si quiere entrar en el momento presente, ancle parte de la atención en el cuerpo y el resto en percibir lo que le rodea. La compulsión de nombrar lo que vemos y enjuiciar desaparece.
En el hacer nos perdemos.
Porque el ruido mental nos controla. Otra práctica es hacer las cosas cotidianas con consciencia, cosas que hasta ahora eran un medio para llegar a un fin. Sienta el agua fría cuando se lava las manos.
No pensar, percibir.
Así es, introducir poco a poco presencia en la vida, darle calidad. El momento presente no es lo que sucede sino tu consciencia. Debemos introducir esa dimensión en nuestra vida y durante un tiempo la vieja consciencia vendrá y nos perderemos en ella, pero volveremos a despertarnos.
¿Y las emociones?
Son una reacción del cuerpo a los pensamientos. Si la mente me dice que una situación es mala o desagradable, el cuerpo lo acepta como realidad y tengo emociones negativas. Transformamos casi toda nuestra vida en algo problemático.
El sufrimiento se acumula...
Los pensamientos crean emociones, emociones que a su vez refuerzan viejos dolores emocionales. Pero si estás presente, el cuerpo dolor, como yo lo llamo, no puede utilizar tus pensamientos. Sabes que sientes frustración o rabia, pero no te identificas con ello.
¿Cómo romper la distancia con los otros?
Por medio de los pensamientos yo me interpreto a mí mismo, me nombro mi vida como buena o mala, defino mi existencia por medio de palabras. Yo me lo hago a mí mismo y lo hago con las otras personas, ésa es la separación que cada persona siente: la pantalla mental que surge cuando lo único que tienes son tus pensamientos.
El yo y el conmigo
"No puedo seguir viviendo conmigo. Ese pensamiento se repetía en mi mente una y otra vez. Entonces, de repente, me di cuenta de que era un pensamiento muy peculiar: ¿soy uno o dos? Si no puedo vivir conmigo, debe de haber dos yoes: el yo y el conmigo con el que ya no puedo vivir. Quizá, pensé, sólo uno de los dos sea real". Así comenzó su transformación, que alcanzó gran lucidez. Abandonó su puesto de investigador en la Universidad de Cambridge y se dedicó a dar seminarios por el mundo.
10/10/2007 11:11 | Ima Sanchís Fuente: La Vanguardia
martes, 31 de mayo de 2011
El mandala del Ser, la herramienta para el Ahora
LA POSICIÓN "EL SER; AQUI Y AHORA"
Pero debido a viejos hábitos, nuestras mentes rápidamente nos transportan a nuestras historias acerca del pasado, futuro, yo y Otros, y empezamos a ver nuestra vida a través de nuestros pensamientos (creencias, juicios, recuerdos, fantasías, opiniones, etc.) en vez de nuestra conciencia del momento-AHORA. Instantáneamente comenzamos a reaccionar y luchar en contra de lo que es y en esta lucha creada por la mente comienza todo nuestro sufrimiento.
La clave para navegar la vida con facilidad y dicha es tener un punto de partida consistente. ¿Qué otro punto de partida indiscutible, puede haber que el momento presente? El AHORA es donde se piensa, se siente y se actúa. Es la vida misma, la única verdadera realidad. Todo lo demás es construído por el pensamiento y como se va a ver claramente los pensamientos te alejan constantemente del presente llevándote a historias acerca del pasado y del futuro, o acerca de uno mismo y de los otros.
Mira la imagen del Mandala un par de segundos. La verdad simple, pero radical es que el centro es el AHORA, no la sensación ordinaria de uno mismo, ni lo que se quiere decir o pensar, cuando se dice “yo”. Lo que uno realmente es, no empieza con las creencias acerca de uno mismo ni lo que se está sintiendo. No empieza con algún otro a quien has hecho críticamente importante para la propia felicidad, o cualquier otra cosa como el dinero o el trabajo. Uno no empieza con su pasado, ni se llega a ser uno mismo en el futuro. Quien realmente sos comienza ahora mismo, en una conciencia no reactiva y fuera del tiempo que puede ver todas y cada una de esas cosas.
Es el poder de esta conciencia mas profunda la que puede liberarte. Tu vida estará siempre fuera de la dirección correcta y te llevará al sufrimiento si no aprendes a comenzar cada momento desde tu conciencia más profunda . ¿Cómo puedes esperar que el amor florezca en tus relaciones si tu mente está en el pasado comparando lo que estás experimentando con lo que has vivido, o en el futuro temiendo que la relación presente no será tan buena como la que tú recuerdas o que puede ser peor?
Todos necesitamos una brújula, algo para poder guiar nuestras vidas, un lugar confiable del cual poder comenzar para poder enfrentar cualquier cosa que la vida nos traiga. Comprender nuestro potencial para llevar la mente de vuelta al AHORA es la clave del trabajo del Mandala. El AHORA es el punto de partida y el punto final de cada indagación. Es crucial que recuerdes, y te repitas una y otra vez, “Quien realmente soy comienza AHORA”. Esta verdad fundamental es lo más liberador que puedas jamás aprender.
LA POSICIÓN "PASADO"
Tan pronto como la mente se identifica con historias acerca del pasado instantáneamente comienzas a lamentarte, a culpar, a sentir culpa, vergüenza, nostalgia u orgullo. Las historias acerca del PASADO son las forma en que inconscientemente eliges recordarte a vos mismo: “Era tan delgado,” o “Me tenía más confianza en ese momento,” y de esa forma juzgas quien sos ahora. Esas son la formas en que recuerdas situaciones específicas y especialmente a gente en una luz positiva o negativa y esto inmediatamente sustituye el presente con una vieja emoción que te cierra al constante y siempre diferente milagro que es cada momento: “Mi padre abandonó a nuestra familia.” “Mi madre se entregaba a los hombres.” “Esos fueron los momentos mas felices de mi vida.”
Estas historias acerca del pasado se convierten en la base emocional para interpretar el presente. Alguna gente tiende a estar más identificada con el pasado que otros. Si soy una de esas personas, cuando me desconecto del momento presente tengo la tendencia de ir al pasado y usar el pasado (por medio de las historias del pasado lo traigo a mi conciencia) para racionalizar o explicar lo que estoy sintiendo o creyendo en el momento presente. Proyecto el pasado sobre el presente, y sin importar cuan feliz o desdichado pueda haber estado entonces, el resultado es siempre la disminución de la presencia viva del AHORA.
LA POSICIÓN "FUTURO"
Muchos de nosotros tendemos a identificarnos con el FUTURO. Cuando hacemos esto, perdemos contacto con nuestra conciencia mas profunda y dejamos de tomar el riesgo de estar completamente presentes. Empezamos a vivir un futuro imaginario, siempre yendo hacia nuestras vidas, en lugar de estar completamente presentes en nuestras vidas. Uno de los síntomas mas importantes de que la mente está sobreidentificada con el FUTURO es la sensación de no tener nunca tiempo suficiente, o tener para hacer mas de lo que se puede hacer. El AHORA se convierte en muy poco mas que el lugar donde estás constantemente vigilando en busca de signos que señalen si algo está mal en tus planes, que no lograrás lo que has decidido que necesitas hacer o ser. De esta forma, las historias acerca del FUTURO te tienen rebotando constantemente entre la esperanza y el miedo.
Mahatma Ghandi dijo que el mensaje mas importante que recibió de la escritura hindú, el Baghavad Ghita, fue dejar ir del apego al resultado de sus acciones. Aprendió a hacer en cada momento, lo que creía mejor, y dejar el resultado en las manos de Dios.
LA POSICIÓN "OTROS"
Generalmente y muy importante, las historias acerca de los OTROS son acerca de gente. Pero pueden ser acerca de cualquier cosa que percibes como siendo exterior a ti mismo, de tal forma que puedes comentar sobre “ello” y juzgarlo. Mucha gente tiene historias acerca de los otros que son acerca de su trabajo: “este trabajo no es suficientemente creativo” o “el sueldo no es suficiente.” Estas historias crean inmediatamente alguna emoción, tal vez enojo, amargura, o autosabotaje. La mayoria de nosotros tiene muchas historias acerca de Dios que influencian poderosamente el cómo nos sentimos acerca de nosotros mismos, qué creemos, y cómo actuamos. Las creencias: “Dios nos ama” o “Dios es indiferente al sufrimiento humano” crearán cada una diversas emociones para tu ser egoico cuando crees en ellas. Sin embargo ninguna de estas historias tendrían mucha importancia para ti en las profundidades del AHORA. A menudo convertimos en objetos a nuestros propios sentimientos que luego juzgamos: “Sentirse necesitado es malo.” “Ser independiente es bueno.” En nuestras reacciones a ellos, o en nuestra manera de evaluar esas emociones nos sentimos débiles, insuficientes, -o lo opuesto, grandiosos.
Cuando indagas para hacerte consciente de tus historias, estando parado en la posición OTROS, observa lo que te dices acerca de otra gente (especialmente la gente clave en tu vida), o acerca de tu trabajo, tu cuerpo, el dinero, etc. Todas estas areas de tu vida están inevitablemente llenas de historias, que en cuanto las piensas y te identificas con ellas crean estrés. Las historias acerca de la gente clave son fáciles de descubrir. Pregúntate “¿Cuáles son mis juicios acerca de (nombra a la persona), qué creo que el/ella piensa acerca de mí y qué me digo que necesito de el/ella para sentirme bien acerca de mí, o seguro, o en control?” La posición OTROS contiene tus creencias acerca de cómo los otros deberían o no deberían ser y en particular tus creencias acerca de cómo son tal que te hacen enojar o doler.
LA POSICIÓN "YO"
La posición YO es la mas sutil de las 4 posiciones, difícil de entender, porque en cada uno, la idea central de ser -lo que queremos decir cuando decimos “yo”- empieza muy temprano en la vida y queda estabilizada a los 5 o 6 años. No es creada conscientemente. Simplemente despiertas a ella por efecto acumulativo de cómo tus padres y las otras personas que se ocupan de vos te juzgan o te alaban, cómo respondieron a tu aspecto, a tus gritos, tus entusiasmos, tus estados de ánimo, y tus comportamientos, y también tu observación de cómo se tratan los unos a los otros, a otra gente, y al mundo en general. Para la mayoría de nosotros la mas temprana sensación de ser contiene el sentimiento subyacente de que no somos totalmente lo que deberíamos ser, de que de alguna forma no somos suficiente. Disfrazamos ese sentimiento contándonos historias que nos hacen sentir mas seguros o mas fuertes. Nos protejemos inconscientemente en nuestras familias obedeciendo, rebelándonos, o alejándonos, y gradualmente construímos nuestra identidad adulta contándonos las historias que nos hacen sentir mejor o de alguna forma especial. Pero inevitablemente a través de nuestras vidas, el sentimiento central de insuficiencia retorna constantemente y casi todos los pensamientos acerca de nosotros mismos refuerzan o intentan disfrazar o compensar este sentimiento.
La vida consciente empieza cuando aprendes a vivir en el AHORA. En el momento-AHORA- sos tal cual sos, y nada puede ser dicho acerca de quérealmente es eso. Cualquier yo en el que estés pensando es sólo una historia, no quién realmente sos. Por lo tanto, virtualmente cualquier cosa que pienses acerca de ti mismo, nunca es quién realmente eres. Esto incluye todos los juzgamientos acerca de vos mismo, todas las creencias acerca de lo que necesitas para estar realizado, todas las cosas malas que crees acerca de ti, o las buenas. Puedes reconocer una historia YO en tu mente cuando te ves pensando ”Yo soy” o “Yo no soy,”. Tambien con pensamientos que dicen “Yo debería” o “Yo no debería”.
La posición YO es normalmente la mas difícil de captar porque estamos tan completamente e inconscientemente identificados con esta construcción desde nuestra niñez. Es la conciencia básica del ser separado, estamos tan inscrustados en ella que no nos damos cuenta que YO es solamente un fantasma del pasado que está siendo recreado por el pensamiento, no una cosa que podemos localizar y tocar o que realmente somos. Pero mientras YO no es objetivamente real, cuando nos identificamos con historias acerca de nosotros mismos, tienen poder real para afectarnos emocional y energéticamente.
Fuente: http://www.psicologiamistica.com.ar
Acerca de Richard Moss:
Richard Moss es un maestro de conciencia que desde hace 30 años y en diversas partes del mundo se dedica a dictar charlas, seminarios y programas de formación para compartir sus reflexiones acerca de temas como: ¿Qué es una vida bien vivida? ¿Cómo evitamos la relación con nosotros mismos? ¿Qué es el mandala del Ser? ¿Cómo caemos en el sufrimiento innecesario? Conduce talleres y seminarios vivenciales tanto para principiantes como para quienes quieren profundizar en el camino del verdadero auto conocimiento. Auspiciado por la Fundación Harmonía Humanitas que desde hace 15 años publica sus libros y difunde sus enseñanzas.
El lenguaje de Richard es accesible y siempre conectando lo místico con lo humano, el cuerpo con el alma...
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